No use ZOMETA si tuvo una reacción alérgica grave al ácido zoledrónico o a cualquiera de los componentes de ZOMETA. Se han comunicado estas reacciones, incluidos casos aislados de urticaria y angioedema (hinchazón, generalmente, cerca de los ojos y los labios), y casos muy aislados de reacciones alérgicas que podrían poner en riesgo la vida. ZOMETA pertenece a un grupo de medicamentos llamados bifosfonatos y tiene el mismo ingrediente activo que Reclast® (ácido zoledrónico). Si recibe tratamiento con ZOMETA, no debe recibir tratamiento con Reclast.
Si tiene HCM, debe beber abundante cantidad de líquidos claros antes de usar ZOMETA. Si tiene problemas en los riñones, dígaselo a su médico. El riesgo de reacciones adversas (en especial relacionadas con los riñones) puede ser mayor para usted. El tratamiento con ZOMETA no está indicado para pacientes con problemas graves en los riñones. Los pacientes con problemas en los riñones que han recibido varios ciclos de ZOMETA u otros bifosfonatos están expuestos a un riesgo mayor de tener otros problemas en los riñones. Es importante que le hagan análisis de sangre mientras reciba ZOMETA. Su médico supervisará el funcionamiento de los riñones antes de cada dosis. Dígale a su médico si está recibiendo otros medicamentos, incluidos los aminoglucósidos, los diuréticos del asa y aquellos medicamentos que podrían causarle daño a los riñones.
Ha habido casos de osteonecrosis de la mandíbula (ONJ) principalmente en pacientes con cáncer tratados con bifosfonatos por vía intravenosa, incluido ZOMETA. Muchos de estos pacientes también estaban recibiendo medicamentos contra el cáncer y corticoesteroides, hecho que los puede hacer más propensos a tener ONJ. Si tiene cáncer de seno avanzado o un tipo de cáncer llamado mieloma múltiple, o si le han extraído alguna pieza dental, si tuvo alguna enfermedad periodontal, algún traumatismo local, incluidas prótesis dentales que no se ajustan bien, puede estar expuesto a un riesgo mayor de tener ONJ. Muchos casos de ONJ afectaban a pacientes con signos de infección local, incluida inflamación ósea o de la médula ósea. Debe mantener una buena higiene bucal y hacerse un examen bucal de odontología preventiva antes de comenzar a recibir ZOMETA. Mientras esté en tratamiento, evite, si es posible, los procedimientos bucales invasivos, dado que la recuperación puede ser más lenta. Si desarrolla ONJ mientras recibe el tratamiento con bifosfonato, una cirugía bucal podría empeorar la enfermedad. Si necesita algún procedimiento bucal, no hay datos disponibles que sugieran si la suspensión del tratamiento con ZOMETA reduce o no el riesgo de ONJ. No se ha establecido una relación causal entre el uso del bifosfonato y la ONJ. Según el estado de su enfermedad, su médico determinará el plan de tratamiento que recibirá.
No use ZOMETA si está embarazada o planea estarlo, tampoco si está amamantando.
Algunos pacientes en tratamiento con bifosfonatos, incluido ZOMETA, han comunicado dolor intenso y ocasionalmente discapacitante en los huesos, las articulaciones o los músculos. Suspenda ZOMETA si presenta síntomas graves, dado que en algunos pacientes los síntomas reaparecieron después de recibir ZOMETA u otro bifosfonato nuevamente. En los pacientes sensibles a la aspirina, se ha observado broncoconstricción (estrechamiento de las vías aéreas de los pulmones) durante el tratamiento con los bifosfonatos.
Si usted es un paciente con HCM y problemas en el hígado, hable con su médico para saber si ZOMETA es o no adecuado para usted.
Los pacientes con HCM pueden tener síntomas similares a los de la gripe (fiebre, escalofríos, rubor, dolor de huesos o en las articulaciones, o dolor muscular). Los efectos secundarios frecuentes en los pacientes con HCM incluyen fiebre, náuseas, estreñimiento, anemia, dificultad para respirar, diarrea, dolor abdominal, avance del cáncer, insomnio, vómitos, ansiedad, infección en el tracto urinario, bajas concentraciones de fosfato, confusión, agitación, una infección por hongos llamada moniliasis, bajas concentraciones de potasio, tos, dolor en las articulaciones, presión arterial baja y bajas concentraciones de magnesio. También puede haber enrojecimiento e hinchazón en el lugar de la inyección.
Los efectos secundarios frecuentes en los pacientes con mieloma múltiple y metástasis en los huesos debidas a tumores sólidos incluyen dolor de huesos, náuseas, fatiga, anemia, fiebre, vómitos, estreñimiento, dificultad para respirar, diarrea, debilidad, dolor muscular, anorexia, tos, dolor en las articulaciones, hinchazón de las extremidades inferiores, avance del cáncer, dolor de cabeza, mareos (no incluye el vértigo), insomnio, pérdida de peso, dolor de espalda, adormecimiento u hormigueo y dolor abdominal. Estos efectos secundarios son listados independientemente de cualquier posible vínculo con los medicamentos usados en los estudios para el registro de ZOMETA en pacientes con metástasis en los huesos.
Con los bifosfonatos, incluido ZOMETA, pueden ocurrir algunos efectos secundarios relacionados con los ojos. Ha habido casos de hinchazón relacionada con la acumulación de líquido en el ojo, así como inflamación de la úvea, la esclera, la episclera, la conjuntiva y el iris del ojo.
Los pacientes con mieloma múltiple y metástasis en los huesos diseminadas de tumores sólidos deben tomar un suplemento de calcio de 500 mg por vía oral y un complejo vitamínico de 400 UI de vitamina D a diario.
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Cumplir con su compromiso de seguir el tratamiento con ZOMETA es importante y puede reducir sus posibilidades de fracturas, la necesidad de radiación o una cirugía, y el riesgo de compresión medular.
ZOMETA puede reducir la posibilidad de tener complicaciones en los huesos, como:
- Fractura de huesos
- Necesidad de radiación o cirugía en el hueso
- Compresión medular
Es posible que ZOMETA retrase las complicaciones que pueden presentarse con mieloma múltiple o cuando el cáncer se disemina a los huesos. El tratamiento con ZOMETA puede incluso ayudar a los pacientes que ya tuvieron complicaciones en los huesos.
Si recibe ZOMETA periódicamente, a continuación le proporcionamos información que debe saber.
- Si se le ha indicado ZOMETA, muy probablemente se le administrará cada 3 o 4 semanas. Su proveedor de la atención de la salud determinará con qué frecuencia usted debe recibir ZOMETA basándose en sus necesidades. Las infusiones de ZOMETA no deben demorar menos de quince minutos.
- Antes de cada infusión, su médico le hará análisis de sangre a modo de rutina, para supervisar el funcionamiento de los riñones. Si tiene problemas en los riñones, su médico puede decidir que ZOMETA debe administrarse en una dosis reducida o que no debe administrarse. Los pacientes con problemas graves en los riñones no deben recibir ZOMETA.
- También es importante que cumpla con el consumo de líquidos y se mantenga bien hidratado mientras recibe el tratamiento con ZOMETA. Los signos y los síntomas de un escaso consumo de líquido incluyen sed, falta de elasticidad en la piel, orina escasa y boca seca. Asegúrese de beber abundante cantidad de agua u otros líquidos.
- Antes de recibir ZOMETA, dígale a su médico si tiene problemas en los riñones.
- Es importante que le hagan análisis de sangre (creatinina en suero) durante el tratamiento con ZOMETA.
- No se le debe administrar ZOMETA si está embarazada o planea estarlo, tampoco si está amamantando.
- Antes del tratamiento con ZOMETA, debe hacerse un examen bucal; y debe evitar procedimientos bucales invasivos durante el tratamiento.
- Una buena higiene bucal y el cuidado bucal de rutina son importantes durante el tratamiento con ZOMETA.
- Si usted tiene mieloma múltiple o metástasis en los huesos diseminadas de tumores sólidos, debe tomar un suplemento de calcio por vía oral de 500 mg y un complejo vitamínico de 400 UI de vitamina D a diario.
- Los efectos secundarios más frecuentes asociados con ZOMETA incluyen: anemia, náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea, fatiga, pirexia, debilidad, edema en las extremidades inferiores, anorexia, pérdida de peso, dolor de huesos, mialgia, artralgia, dolor de espalda, neoplasia maligna agravada, dolor de cabeza, mareos, insomnio, parestesia, disnea, tos y dolor abdominal.
Consulte a su médico sobre su plan de tratamiento individual si tiene alguno de estos efectos secundarios. Su médico debe seguir de cerca su respuesta al tratamiento con ZOMETA.
ZOMETA debe usarse con cuidado en los pacientes con asma sensibles a la aspirina. ZOMETA no debe administrarse a las embarazadas, porque hay posibilidades de que dañe al feto. Las mujeres que reciben ZOMETA no deben quedar embarazadas durante el tratamiento.
La higiene bucal es muy importante para los pacientes que viven con cáncer. Algunos pacientes han comunicado problemas con los huesos de las mandíbulas mientras recibían el tratamiento con ZOMETA. Hable con su médico antes de hacerse cualquier procedimiento bucal invasivo, como las extracciones de dientes o muelas, o si siente dolor en la mandíbula o tiene una mala cicatrización en la boca.
Simplemente haga clic en uno de los siguientes tipos de cáncer para descargar un archivo .PDF con preguntas que tal vez quiera hacerle a su médico sobre ZOMETA.
Mientras su tratamiento con ZOMETA continúe
Mientras su tratamiento con ZOMETA continúe, asegúrese de seguir las indicaciones y los consejos de su médico cuidadosamente. Durante todo el tratamiento, es importante que tome los suplementos minerales y vitamínicos recomendados, y beba abundante líquido.









